ONU proyecta desaceleración del crecimiento económico global en 2026
Según el informe “World Economic Situation and Prospects”, la expansión de la economía mundial se moderará este año, afectada por tensiones comerciales y evolución desigual de grandes regiones.
Redacción Revista El Comercio – 8 de enero de 2026
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicó hoy su informe World Economic Situation and Prospects 2026, en el que se proyecta una desaceleración del crecimiento económico global, con una expansión estimada del 2,7 % en 2026 —por debajo del 2,8 % registrado en 2025 y del promedio pre‑pandemia de 3,2 % entre 2010 y 2019—.
El documento, preparado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, señala que si bien la actividad mundial ha demostrado cierta resiliencia, el crecimiento se moderará este año ante factores como tensiones comerciales persistentes, espacios fiscales limitados y estrechamiento de inversiones en varias economías. El informe destaca que el comercio internacional y la inversión productiva podrían sentirse presionados por las secuelas de las tensiones arancelarias y otros desafíos globales.
Entre las grandes economías, se espera que Estados Unidos mantenga un crecimiento moderado alrededor del 2 %, impulsado por políticas fiscales y monetarias expansivas, aunque con inflación aún por encima de las metas de largo plazo. China, por su parte, proyecta un crecimiento cercano al 4,6 % en 2026, ligeramente inferior al de 2025, pero apoyado por políticas de estímulo para sostener la demanda doméstica. En tanto, la Unión Europea podría registrar una expansión de alrededor del 1,3 %, en un contexto de recuperación gradual y presiones externas sobre las exportaciones.
El informe también resalta que las economías en desarrollo de Asia Meridional —con India como uno de los principales motores— continúan mostrando tasas de crecimiento relativamente altas, mientras que regiones como África y América Latina enfrentan condiciones más heterogéneas. Expertos de la ONU advierten que factores estructurales como la productividad, la cooperación internacional y la inversión en infraestructura serán determinantes para lograr una recuperación más sólida y equilibrada en los próximos años.
Este pronóstico global se da en medio de un escenario internacional en el que los gobiernos y organismos multilaterales mantienen estrecha vigilancia sobre la inflación, las cadenas de suministro y las perspectivas de empleo, aspectos que seguirán condicionando las decisiones de política económica y comercial durante 2026.