Líderes económicos destacan la resiliencia de la economía global en medio de tensiones geopolíticas
En Davos, representantes del FMI, Banco Central Europeo y OMC subrayan que el crecimiento mundial se mantiene firme pese a desafíos comerciales y tecnológicos.
Redacción Revista El Comercio – 23 de enero de 2026
Durante la jornada final del Foro Económico Mundial 2026 en Davos, Suiza, altos dirigentes de instituciones económicas globales reafirmaron hoy que, aunque persisten riesgos derivados de tensiones comerciales y cambios en políticas internacionales, la economía mundial mantiene una postura resiliente y avanza con solidez hacia 2026.
En declaraciones recogidas por medios internacionales, figuras como Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, y Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), coincidieron en que los fundamentos macroeconómicos siguen siendo robustos, a pesar de factores de incertidumbre que incluyen disputas arancelarias y desigualdades estructurales.
Lagarde destacó que, si bien el mundo enfrenta desafíos como deuda pública elevada y brechas de productividad, existen señales claras de adaptación de las economías ante shocks externos y de una cooperación multilateral que contribuye a sostener el crecimiento. A su vez, Georgieva reafirmó que la inversión en tecnologías emergentes —en particular en inteligencia artificial— ha servido para mejorar algunos indicadores de productividad y empleo, aun cuando requiere respuestas regulatorias cuidadosas.
Por su parte, datos recientes de actividad económica del Reino Unido mostraron que el índice compuesto de actividad empresarial (PMI), que combina manufactura y servicios, alcanzó niveles no vistos desde abril de 2024, reflejando expansión tanto en producción como en consumo a inicios de 2026. El repunte fue impulsado por el crecimiento en servicios y comercio minorista, lo que contribuyó a mejorar la percepción sobre la recuperación económica en Europa.
Además, expertos consultados durante el foro insistieron en la necesidad de preparar a las empresas para la era de la inteligencia artificial, no solo como motor de crecimiento, sino como un factor que puede transformar cadenas productivas y modelos de negocio si se acompaña de mayores inversiones en capital humano y regulación efectiva.
En conjunto, estas señales brindan una visión más matizada del panorama económico internacional: la economía global muestra resiliencia, pero enfrenta desafíos que demandan políticas coordinadas y estrategias de largo plazo, en especial ante la integración de nuevas tecnologías y la reconfiguración de flujos comerciales y financieros.