Argentina en la mira de la ONU: crecen las denuncias por violaciones a los derechos humanos bajo el gobierno de Javier Milei
Tras el llamado urgente del Dr. Alejandro Rudler a organismos internacionales, crece la preocupación mundial por la persecución institucional en Argentina. La ONU y otras entidades comienzan a poner el foco en la crisis democrática.
Redacción Revista El Comercio – 15 de julio de 2025
La ONU exige respuestas urgentes al Gobierno de Milei tras creciente presión internacional por denuncias sostenidas por defensores de derechos humanos, entre ellos el líder internacional Alejandro Rudler, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU emitió un comunicado solicitando al Gobierno de Javier Milei explicaciones sobre el presunto uso excesivo de la fuerza estatal, ataques a la independencia judicial y represión de manifestaciones sociales.
La carta, firmada por nueve relatores especiales de la ONU, fue enviada en mayo y adquiere relevancia hoy, luego de un llamado público y urgente a la comunidad internacional realizado por Rudler en redes sociales y foros institucionales. Aunque el organismo no alude directamente a ninguna figura en particular, el tono y el momento del pronunciamiento refuerzan la creciente presión global que diversos sectores —incluido el propio Rudler— han ejercido frente a lo que consideran un deterioro acelerado del Estado de derecho en Argentina.
ANÁLISIS – Por Dr. Alejandro Rudler
Desde mi lugar como ciudadano, denunciante institucional y referente del original espacio libertario, sostengo con claridad: este no es el camino. Un modelo de gobierno que necesita silenciar opositores, perseguir voces incómodas y normalizar el uso del aparato represivo para controlar el descontento social, no representa un proyecto de libertad, sino su negación más profunda.
La historia está plagada de ejemplos en los que gobiernos surgidos con fuerte respaldo popular, pero sostenidos luego en la represión, terminaron alejados del pueblo que los eligió y señalados por la comunidad internacional. Desde el Chile de Pinochet hasta el Perú de Fujimori, pasando por múltiples ejemplos en Europa del Este, los caminos autoritarios pueden empezar con aplausos... pero siempre terminan con un pueblo dividido, una democracia destruida y generaciones heridas.
¿Hacia dónde deberíamos avanzar?
En lugar de profundizar en lógicas de represión y manipulación institucional, Argentina necesita reconstruir su contrato democrático desde la ética pública, la protección de derechos fundamentales y el respeto a la crítica legítima.
Fortalecer el control ciudadano sobre las fuerzas de seguridad.
Garantizar el acceso a la justicia sin discriminación ideológica.
Reactivar espacios de diálogo institucional con organismos internacionales, no atacarlos.
Y sobre todo, proteger a quienes denuncian irregularidades en lugar de perseguirlos.
¿Qué puede pasar si no se revierte este camino?
Si el rumbo no se corrige, el aislamiento internacional es inminente. Las señales ya están dadas: advertencias de organismos multilaterales, informes que circulan en la ONU, y un creciente malestar en países que antes apoyaban tímidamente este experimento libertario.
El riesgo no es solo para quienes alzamos la voz: el riesgo es para toda la sociedad. Porque en contextos así, nadie está realmente a salvo.
Las advertencias están sobre la mesa. Las señales, a la vista. Lo que viene dependerá de la madurez democrática de las instituciones y del coraje de quienes seguimos creyendo que un país libre no se construye con miedo, sino con justicia, respeto y verdad.