Acuerdo Mercosur–Unión Europea avanza hacia firma histórica y redefine comercio regional

Tras más de dos décadas de negociaciones, líderes del Mercosur y la Unión Europea confirman que el tratado se firmará el 17 de enero, con amplias implicancias para exportaciones e industrias locales.

Redacción Revista El Comercio – 10 de enero de 2026

Después de más de 25 años de discusiones diplomáticas y negociaciones comerciales, los gobiernos del Mercosur y la Unión Europea anunciaron hoy que el esperado acuerdo de libre comercio será formalmente firmado el 17 de enero de 2026 en Paraguay, marcando un hito en la integración económica internacional. Este tratado —fruto de un proceso de diálogo prolongado— promete transformar la inserción comercial de los países sudamericanos en el mercado europeo, con beneficios sustanciales para sectores exportadores clave.

Según funcionarios oficiales, la Unión Europea aceptó eliminar los aranceles sobre aproximadamente el 92 % de las exportaciones argentinas, al tiempo que otorgará acceso preferencial a otros productos por encima del 7 %, lo que amplía el alcance del intercambio comercial entre los bloques. La medida es vista como una oportunidad importante para diversificar y fortalecer las exportaciones agrícolas, industriales y de servicios, generando competitividad frente a otros mercados globales.

Representantes del gobierno argentino destacaron el acuerdo como un logro histórico que no solo facilitará el acceso a un mercado de más de 500 millones de consumidores, sino que también incentivará inversiones, transferencia de tecnología y creación de empleo en los sectores más dinámicos de la economía. Analistas económicos señalan que sectores como agroindustria, manufactura y bienes de capital serán los que más se beneficien en el corto y mediano plazo, siempre y cuando se acompañen de políticas internas que fortalezcan la competitividad.

No obstante, algunos sectores han expresado cautela sobre el impacto que el tratado podría tener en industrias sensibles expuestas a la competencia europea y sobre la necesidad de contar con mecanismos que compensen eventuales efectos adversos en segmentos específicos. Aun así, el consenso general entre economistas es que el acuerdo constituye una oportunidad estratégica para impulsar el comercio exterior regional y posicionar a los países del Mercosur en una etapa de expansión global más integrada.