Mercosur y la Unión Europea sellan un histórico acuerdo de libre comercio tras más de dos décadas de negociaciones

La firma del tratado crea una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo y abre nuevas perspectivas para el intercambio productivo y exportador.

Redacción Revista El Comercio – 17 de enero de 2026

Los gobiernos del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la Unión Europea anunciaron hoy la firma de un acuerdo de libre comercio considerado histórico tras más de 25 años de negociaciones, consolidando uno de los pactos comerciales más significativos del inicio del siglo. El tratado, firmado en Asunción, Paraguay, sienta las bases para la creación de una de las zonas de libre comercio más amplias del mundo, integrando mercados con más de 720 millones de habitantes y un producto interno bruto conjunto de aproximadamente 2,9 billones de dólares.

Según los términos acordados, la Unión Europea eliminará gradualmente aranceles sobre cerca del 92 % de las exportaciones del Mercosur, mientras que los países sudamericanos aceptan concesiones similares que facilitan el acceso de productos industriales europeos a los mercados del bloque sudamericano. Este enfoque apunta a dinamizar el comercio bilateral, promover inversiones productivas y diversificar las exportaciones en sectores clave como agroindustria, manufactura y bienes de capital. 

Las cámaras empresariales de los países del Mercosur respaldaron con entusiasmo el acuerdo, destacándolo como una oportunidad para fortalecer el desarrollo económico regional y consolidar la integración productiva con uno de los bloques comerciales más grandes del planeta. Representantes de asociaciones bancarias, cámaras de comercio y sectores industriales coincidieron en que la apertura de mercados puede mejorar la competitividad, atraer mayores flujos de inversión y generar empleo calificado.

Este tratado también adquiere relevancia en el contexto global actual, caracterizado por tensiones comerciales y esfuerzos por diversificar alianzas económicas ante desafíos geopolíticos. Si bien su implementación requerirá la ratificación definitiva de los parlamentos y congresos de las partes involucradas, analistas señalan que su aprobación implica una reconfiguración significativa del comercio internacional, con impactos duraderos en la inserción de proveedores sudamericanos en mercados de alto poder adquisitivo.