Eurozona vuelve a expansión manufacturera y ventas minoristas del Reino Unido sorprenden al alza
Los índices PMI muestran recientes mejoras del sector industrial en Europa y la demanda interna británica se fortalece, generando señales positivas para la actividad económica del bloque.
Redacción Revista El Comercio – 21 de febrero de 2026
Los últimos indicadores económicos de Europa confirman una mejora relevante en la actividad productiva de la zona euro, con el índice PMI manufacturero superando el umbral de 50 por primera vez en varios meses, lo que indica una expansión sostenida del sector fabril. Expertos atribuyen este resultado a una combinación de mayores pedidos internacionales y un aumento de la producción interna que ha favorecido la recuperación de industrias clave, tras un largo período de estancamiento.
Particularmente en Alemania, el principal motor industrial del bloque, el PMI manufacturero subió a 50,7 puntos, superando las estimaciones del mercado y marcando la primera lectura en zona expansiva luego de varias contracciones consecutivas. Este repunte refleja no solo un fortalecimiento de la demanda externa, sino también mejoras en la confianza empresarial que han incentivado nuevas órdenes de producción y ampliación de líneas de montaje en sectores como bienes de capital y automotriz.
En paralelo, las ventas minoristas del **Reino Unido sorprendieron positivamente al registrar un crecimiento mensual de 1,8 % en enero, el mayor aumento desde mayo de 2024. Este avance fue impulsado por mayores compras en categorías como joyería y comercio en línea, consolidando un panorama más favorable para el consumo interno británico en un contexto donde la estabilidad de precios ha contribuido a recuperar poder adquisitivo.
El conjunto de estos datos macroeconómicos está siendo interpretado por analistas como una señal de que ciertas fricciones que habían afectado la recuperación europea están cediendo. La expansión manufacturera, junto con la fuerte dinámica de consumo en el Reino Unido, podría traducirse en una mejora más amplia de la actividad económica en el primer trimestre de 2026. Además, este comportamiento favorece un entorno más predecible para inversiones empresariales y decisiones estratégicas en sectores productivos priorizados.
Pese a que todavía persisten desafíos vinculados a la inflación subyacente y a la evolución de la demanda global, la combinación de estos indicadores proporciona una base sólida para expectativas de crecimiento sostenido en las principales economías europeas durante los próximos meses.