Banco Mundial ajusta al alza la proyección de crecimiento global para 2026 a pesar de tensiones comerciales

Según el informe Global Economic Prospects, la economía mundial mostrará resiliencia moderada este año, aunque continuará enfrentando desafíos estructurales y brechas de desarrollo.

Redacción Revista El Comercio – 13 de enero de 2026

El Banco Mundial publicó hoy su informe Global Economic Prospects correspondiente a enero de 2026, en el que ajusta al alza la proyección de crecimiento de la economía mundial para este año, estimándolo en 2,6 %, ligeramente superior a las previsiones previas. Este ajuste refleja una mayor actividad económica en economías avanzadas, particularmente en Estados Unidos, aunque el ritmo general de expansión sigue siendo moderado frente a décadas anteriores.

El informe destaca que, pese a las persistentes tensiones comerciales y la incertidumbre en las políticas económicas globales, la economía muestra una resiliencia superior a la esperada, sostenida por el dinamismo de ciertos mercados y un repunte en sectores vinculados a la inversión tecnológica. No obstante, los autores subrayan que la próxima década podría convertirse en la de crecimiento global más débil desde los años sesenta, lo que plantea desafíos estructurales para la creación de empleo y la reducción de desigualdades económicas.

El documento también advierte sobre las brechas en los niveles de ingreso entre economías avanzadas y emergentes, señalando que, al cierre de 2025, muchas naciones desarrolladas tenían ingresos per cápita superiores a sus niveles prepandemia, mientras que aproximadamente una de cada cuatro economías en desarrollo permanecía con ingresos inferiores a los de 2019. Esto resalta la necesidad de políticas económicas más inclusivas para afrontar las disparidades regionales.

Además, el Banco Mundial anticipa que, tras una desaceleración moderada de la demanda y el comercio internacional, este escenario podría mejorar hacia 2027, cuando el crecimiento global podría volver a 2,7 %, siempre que se implementen reformas estructurales orientadas a liberalizar el comercio, fomentar la inversión en tecnología y fortalecer los mercados laborales.

Este pronóstico se sitúa en un contexto donde gobiernos y sectores productivos analizan el impacto de políticas fiscales, tasas de interés y acuerdos comerciales, buscando estabilizar la economía mundial en un entorno marcado por tensiones geopolíticas y desafíos de largo plazo.