La debilidad del mercado inmobiliario chino refleja desafíos estructurales profundos
La caída sostenida en los precios de viviendas nuevas limita la recuperación económica y afecta la confianza de consumidores e inversionistas.
Redacción Revista El Comercio – 15 de diciembre de 2025
Durante noviembre, los precios de las viviendas en ciudades grandes y medianas continuaron en descenso, extendiendo una tendencia negativa que se ha mantenido durante los últimos meses. A pesar de los intentos del gobierno por estimular el sector mediante incentivos crediticios y programas de compra, la sobreoferta de inmuebles y la limitada demanda han generado un escenario de incertidumbre. Analistas destacan que este fenómeno no solo afecta a los compradores, sino que también presiona la liquidez de los desarrolladores y el empleo en el sector construcción.
La combinación de exceso de inventario, restricciones crediticias y desaceleración de la demanda ha convertido al sector inmobiliario en uno de los principales riesgos para la estabilidad financiera interna. Esta situación repercute en la economía real, limitando la inversión, la creación de empleo y el consumo de bienes durables relacionados. Las perspectivas indican que la corrección de precios continuará durante 2026, lo que exige políticas sostenidas y posiblemente mayores incentivos fiscales para revertir la tendencia.
El impacto de esta crisis inmobiliaria se extiende más allá de China, ya que genera incertidumbre en mercados internacionales que dependen de materias primas, construcción y comercio con el gigante asiático. Los inversionistas globales monitorean de cerca la evolución de los indicadores económicos y la respuesta del gobierno, conscientes de que la segunda economía mundial juega un papel central en la estabilidad de los mercados internacionales.